miércoles, agosto 22, 2007

La Oración de Intercesión - 2

Ejemplos de Intercesores

Hebreos 7:25
25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Jesús es nuestro ejemplo máximo de un intercesor; el está viviendo siempre para interceder por nosotros.

Éxodo 32:30-33

30 Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado.
31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro,
32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.
33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

Moisés es otro ejemplo de un intercesor; el ofreció su salvación eterna por la vida de su pueblo.

Números 14:10-20
10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel,
11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?
12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos.
13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder;
14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego;
15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:

16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto.
17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor, como lo hablaste, diciendo:
18 Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.
20 Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.

Moisés era una persona que sabía como interceder.

Israel estaba en su hora más oscura, listo para ser exterminado por Dios; pero un hombre supo como presentar su caso y lograr su perdón.

Colosenses 1:7, 4:12
7 Como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros.
12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

Eprafas tenía un ministerio de intercesión hacia la iglesia de Colosas.

Gálatas 4:19
19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, 20 quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.

Pablo oraba para que Cristo fuese formado en la iglesia de Galacia.

sábado, agosto 18, 2007

La Oración de Intercesión - 1

La Oración de Intercesión

Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

- 1 Timoteo 2:1-4


La oración de intercesión es una oración que se hace a favor de otros.

Dios quiere que seamos intercesores, ya que su deseo es que todo los hombres sean salvos y que vengan al conocimiento de la verdad; por eso nos da la responsabilidad de orar para que mas gente sea sacada de las garras del infierno y pase de muerte a vida.

Por otro lado, dios quiere que vivamos quieta y reposadamente, para que de esa manera pueda extenderse el evangelio con mas facilidad.


Dios está Buscando Intercesores

Ezequiel 22:30
30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

Dios siempre está buscando por creyentes que se pongan en la brecha para poder obrar a favor de la tierra.

Como decía Juan Wesley: “Parece como si Dios no hiciese en la tierra a menos que una persona ore.”

Es cierto, Dios esta esperando por ti y por mi para hacer un cambio en esta tierra.

Job 9:32-33
32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente a juicio.
33 No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros dos.

Un intercesor es como un arbitro entre Dios y el hombre, una persona que está en el medio, alguien a favor de Dios y del hombre.

Isaías 59:16-17
16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.
17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.

Isaías 63:5
5 Miré, y no había quien ayudara, y me maravillé que no hubiera quien sustentase; y me salvó mi brazo, y me sostuvo mi ira.

Dios sigue buscando intercesores el día de hoy.

miércoles, agosto 15, 2007

La Oración de Acuerdo

Otra vez les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo (armonizan, hacen juntos una sinfonía) en la tierra acerca de alguna (cualquiera y toda) cosa que pidan, ocurrirá y será hecha por mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres se reúnen (unidos como mis seguidores)en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos.
Mateo 18:19-20 (Versión Amplificada)

Mucha el verso 20 fuera de contexto y solo lo aplica para los servicios de la iglesia; pero si vemos bien veremos que está unido con el verso19, que habla de la oración de acuerdo.

Lo que Jesús está diciendo es esto: “Cuando dos personas están haciendo la oración de acuerdo en mi nombre, yo estoy allí para respaldar lo que pidan.”

La oración de acuerdo es exitosa porque Jesús la respalda.

Hay varias que debemos tener en cuenta con la oración de acuerdo:

En primer lugar debemos entender que esta oración se hace con dos personas que están de acuerdo.

La palabra que se usa para acuerdo es sunfoneo (sunfoneo) que significa: Literalmente sonar juntos (sun: juntos y fone: sonido), estar de acuerdo, principalmente en cuanto a instrumentos musicales.

Mi esposa, Elizabeth y yo participamos en el equipo de música de nuestra iglesia local; ella cantaba y yo tocaba la guitarra acústica.

En el grupo habían varios instrumentos además de los cantantes. Estaba la guitarra acústica y la eléctrica, el bajo, batería, tambores, teclados y una trompeta.

Todos los viernes nos reuníamos a practicar las canciones que íbamos a cantar el domingo y canciones nuevas para servicios futuros. A veces pasábamos mas de una hora por canción, y en ocasiones varias semanas, para llegar a tocar en armonía; pues si no lo hacíamos la música del servicio iba a salir mal.

El día del servicio estábamos listos para hacer una sinfonía, nuestros instrumentos y voces estaban acoplados y podíamos ser de bendición.

Si alguien no estaba preparado y tocaba en otra nota o fuera de ritmo, causaba confusión en el grupo; por eso el que faltaba al servicio no tocaba o cantaba en el servicio.

Para lograr una sinfonía el grupo debía estar acoplado y unido.

Lo mismo ocurre en la oración de acuerdo; el secreto para recibir respuesta es que hagamos una sinfonía, que estemos de acuerdo en lo que oramos.

Amos 3:3
3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

No podemos hacer la oración de acuerdo a menos que en armonía con la otra persona.

Cuando era pastor en la ciudad de Talara, muchas veces venían los hermanos para que hiciésemos la oración de acuerdo; por lo general les preguntaba si ellos creían que iba a recibir lo que estábamos pidiendo; si ellos decían que si, yo oraba con ellos; pero si me decían “eso espero”, les decía que no podía orar con ellos, porque yo estaba en fe y ellos en esperanza; lo cual rompía el acuerdo.

En segundo lugar, nuestra oración debe tener una meta.

Mateo 20:29-34
29 Al salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud.
30 Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
31 Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
32 Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
33 Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.
34 Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.
Estos dos ciegos tenían un mismo propósito, estaban siguiendo una meta.
Jesús les preguntó: “¿Qué quieren que les haga?”; y ellos le respondieron: “Queremos recobrar la vista.”

Dios espera que tengamos una meta cuando oramos, si no sabemos lo que queremos, ¿cómo podemos estar de acuerdo con otra persona?

Mateo 15:21-28
21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón.
22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.
24 El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!
26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.
28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.
Si queremos recibir algo de Dios, debemos ser como esta mujer cananea, debemos tener una meta clara y definida.

Lo tercero que debemos entender es que Dios nos dará cualquier cosa que pidamos.
Algo importante que debemos saber es que para Dios no hay límites.

Salmo 78:41
41 Y volvían, y tentaban a Dios, y provocaban al Santo de Israel.

Salmo 78:41 (Versión King James)
41 Si, ellos retrocedieron y tentaron a Dios, y limitaron al Santo de Israel.

La palabra provocar es la palabra hebrea tavah (tavah) que significa: Establecer o poner un límite o marca.

Dios es ilimitado, somos nosotros los que limitamos a Dios.

Estaba predicando sanidad divina en una campaña de carpa, cuando se acerco una hermana para recibir sanidad, ella estaba ciega, pero cuando le pregunté que quería recibir de Dios, ella me dijo que quería ser sanada de un dolor de espalda, oré por eso y su dolor se fue.

Al final de la reunión se me acercó y me dijo que no pidió sanidad para su vista porque eso era imposible para Dios.

Ella colocó un límite a Dios, no se dio cuenta que el mismo Dios que quitó el dolor de su espalda era capaz de devolverle la vista.

Marcos 10:27
27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

Lucas 1:37
37 porque nada hay imposible para Dios.

Hay cosas que son imposibles para los hombres, pero no hay nada que sea imposible para Dios.

Si queremos recibir algo de Dios, no le coloquemos limites sino creamos que Él nos dará todo lo que le pedimos.

Lo cuarto que debemos entender es que lo que le has pedido a Dios ya es tuyo.

1 Juan 5:14-15
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Si le has pedido algo a Dios de acuerdo a su voluntad, Él no solo te escuchó sino que también te lo concedió.

Lo quinto que debemos entender es que la oración de acuerdo se hace en el nombre de Jesús.

Mateo 18:20
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Toda oración que hagamos, incluida la oración de acuerdo debe hacerse en el nombre de Jesús.

En el relato de la torre de Babel podemos ver un ejemplo del poder de la oración de acuerdo.

Génesis 11:1-6
1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.
2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron allí.
3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.
4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.
6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

En el verso 6 vemos cuatro cosas que hicieron los hombres de Babel.

1. El Pueblo era uno solo
Estaban caminando en unidad, hacían una sinfonía.

2. Tenían un solo lenguaje
Tenían una meta definida; iban a edificar una ciudad y una torre cuya cúspide dería el cielo

3. Comenzaron la obra
Esto es lo que hacemos cuando hacemos la oración de acuerdo; nuestra acción es hacer la oración de acuerdo.

4. Nada le iba ha hacer desistir.
Ellos se mantuvieron firmes en su decisión.

Si sabemos que Dios ya respondió nuestra oración, debemos mantenernos firmes creyendo que ya tenemos lo que le hemos pedido a Dios.

lunes, agosto 06, 2007

La Oración de Atar y Desatar

En verdad os digo que todo lo que prohíban y declaren impropio e ilegal en la tierra estará ya prohibido en el cielo, y todo lo que permitan y declaren apropiado en la tierra estará ya permitido en el cielo.
Mateo 18:18 (Versión Amplificada)

La palabra atar es la palabra griega deo que significa: Cualquier tipo de atadura, ligadura, prohibición, apisionamiento.

La palabra desatar es la palabra griega luo que significa: Desatar, liberar, soltar quebrar, disolver, despojar, destruir.

Lucas 13:10-16
10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo;
11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.
12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.
13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.
14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.
15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?
16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

Esta mujer había sido atada durante dieciocho años por un espíritu de enfermedad y Jesús la desató. Esa ligadura había impedido que la mujer se enderece.

La atadura impide que la persona pueda actuar libremente.
Cuando Jesús desató a la mujer permitió que su cuerpo quedase libre de la enfermedad.

1 Juan 3:8
8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Jesús se manifestó para deshacer (luo) las obras del diablo.

Juan 14:12
12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

Como creyentes no solo podemos hacer las obras que hizo Jesús hizo sino aún mayores.

Lucas 10:19
19 He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

La palabra potestad es exousia (exousia) que significa: Autoridad, poder delegado.

La palabra fuerza es dunamis (dunamis) que significa: Poder.

Mateo 28:18
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Jesús recibió toda la autoridad (exousia) en el cielo y en la tierra.
¿Sobre que?

Filipenses 2:8-11
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Jesús recibió autoridad en tres reinos, en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; no existe lugar donde no haya recibido la autoridad; ni tampoco hay nombre el cual Jesús no tenga la autoridad.

¡Nómbralo! No importa el nombre que digas Jesús tiene la autoridad. Llámese pobreza, enfermedad, muerte, no importa que nombre sea Jesús tiene la autoridad.

Efesios 1:19-23
19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,
20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;
22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Jesús le dio esta autoridad sobre todo nombre a la iglesia, es decir, a nosotros.

Marcos 16:17-18
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
Tenemos toda autoridad sobre Satanás en el nombre de Jesús.

Mateo 12:29
29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

Para derrotar al diablo, lo primero que debemos hacer es atarlo a él y sus obras.

Hebreos 1:14
14 ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

¿Quiénes son estos espíritus ministradores? Los ángeles. ¿Quiénes son los herederos de la salvación? Nosotros.

Dios le dio a los ángeles la comisión de servirnos en todas nuestras necesidades.

Salmo 103:20
20 Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto.

Cada vez que la Palabra de Dios sale de nuestra boca los ángeles salen para ejecutarla.

Nosotros debemos atar las fuerzas del diablo en el nombre de Jesús para prohibir e impedir que sigan actuando en nuestra contra, debemos atar al pecado, los demonios, la enfermedad, la pobreza y toda obra del enemigo para poder recuperar lo que nos ha robado.

Luego, debemos desatar las fuerzas del cielo, a los ángeles, para permitir que las bendiciones del cielo lleguen a nuestras vidas y podamos apropiarnos de nuestras oraciones.

miércoles, agosto 01, 2007

La Oración Unida

La Oración Unida

La oración unida es la clase de oración en la que hay un cuerpo de creyentes que oran juntos de manera unánime.

Hechos 1:12-15,21-26
12 Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.
13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo.
14 Todos éstos perseveraban UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. 15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.
23 Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
24 Y ORANDO, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,
25 para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.
26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

Aquí esta los discípulos, que eran como 120, perseverando unánimes en oración

Ellos tenían que hacer una decisión importante, elegir al sucesor de Judas; para hacer esto hicieron una oración unida y Dios les mostró lo que debían hacer.


Hechos 1:4-5,14; 2:1-4
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
14 Todos éstos perseveraban UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, ESTABAN TODOS UNÁNIMES JUNTOS.
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Jesús les había dicho a los discípulos que esperasen la venida del Espíritu Santo; y ellos se mantuvieron orando unánimes juntos hasta que descendió el Espíritu Santo.


De aquí podemos ver que la oración unida debe tener un propósito.


Hechos 4:21-31
21 Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho,
22 ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.

24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;
25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?
26 Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo.
27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,

28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

La iglesia había sido amenazada y prohibida de predicar la Palabra de Dios, pero ellos hicieron la oración unida para poder predicar con osadía y hacerlo con señales y prodigios.

Hechos 4:31,33; 5:12
31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.
12 Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

Los resultados de esta oración es que todos fueron llenos del Espíritu Santo, predicaron el evangelio con osadía y que grandes señales y prodigios se hicieron por manos de los apóstoles.

Hechos 12:1-12
1 En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.
2 Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.
3 Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.
4 Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.
5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.
6 Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.

7 Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.
8 Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme.
9 Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión.
10 Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él.
11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.
12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.


En este pasaje vemos como Pedro fue liberado por la oración unida de muchos creyentes.

En este tipo de oración hay una gran cantidad de poder involucrado.


Hay varias cosas que debemos tener en cuenta en este tipo de oración:

  1. Los creyentes deben estar unánimemente juntos.
  2. La oración debe tener un propósito especifico.
  3. Todos deben orar juntos.
  4. Debemos creer que recibiremos una respuesta.
Tal como pasó en el libro de Hechos, Dios se encargará de que sucedan las cosas que le hemos pedido.

viernes, julio 27, 2007

Clases de Oración

Orando en todo tiempo en el Espíritu (en cada ocasión y período de tiempo);
con toda [clase] de oración y súplica

-Efesios 6:18

En la Biblia encontramos varias clases de oraciones dependiendo de aquello que necesitemos de Dios; y para cada clase de oración se aplican diferentes reglas.

Es como en los deportes; cada deporte se juega de diferente manera y con sus propias reglas. Tu no juegas el fútbol con las reglas del voley; ni tampoco con las del box.

Imagínate, estas en medio de un partido de fútbol, el delantero rival entra a tu área dispara al arco y el defensa salta eleva sus manos de un golpe a la pelota y grita mate.

Aparentemente salvo a su equipo, pero el arbitro viene lo expulsa y decreta penal en contra de su equipo.

¿Por qué? Porque uso la regla equivocada. En el fútbol no se puede tocar la bola con la mano cuando este en movimiento, excepto por el portero en su arco.

Así hacemos muchas veces con la oración, mezclamos las reglas y hacemos oraciones inefectivas.

Por ejemplo, mucha gente termina la oración de petición diciendo “si es TU voluntad”. La gente está perdiendo su tiempo porque esa no es la regla para hacer la oración de petición sino para la oración de consagración.

Mateo 26:36-44
36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.
37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

Aquí Jesús le está diciendo al Padre: “Quita de mi esta copa si es Tú voluntad, pero que no se haga mi voluntad sino la Tuya.”

En este tipo de oración una persona se consagra para hacer la voluntad del Padre.

Por ejemplo si Dios té esta llamando para ir a la tribu mas alejada del África donde ni siquiera existe el tambor; tu oras: “Padre te pido que me lleves al África si es tu voluntad.

Por otro lado, cuando tu haces la voluntad de Dios tu ya conoces la voluntad de Dios.

En 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por eso, cuando tu haces la oración de petición, conoces la escritura que te promete lo que quieres recibir de Dios y por eso pides confiadamente.

Además la oración de petición la hacemos al Padre en el nombre de Jesús; no “si es Tu voluntad.”

Al orar de esa manera estamos orando en incredulidad, pues si no hay respuesta a tu oración... “es que no era la voluntad de Dios.”

Así ocurre con toda clase de oración, si sigues la regla incorrecta no tendrás el resultado que deseas.

Por eso veremos las diversas clases de oración para no confundirnos.

sábado, julio 21, 2007

Las 6 Cosas Más Importantes en la Oración - 4

Número 5
Haz la Oración de Intercesión

1 Timoteo 2:1-4
1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;
2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

La oración de intercesión no es una oración que hacemos para nuestro beneficio personal, es una oración en beneficio de otras personas.

Cuando intercedemos tomamos el lugar de otro; te pones en medio de Dios y la persona, abogando a favor la persona.

Tu oración puede ser por salvación, sanidad o cualquier otro motivo.

Gálatas 6:2
2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

Al interceder tomas la carga de otro como si fuera tuya, para que así esa persona pueda alcanzar victoria.

Número 6
Edifícate a ti Mismo Orando en el Espíritu

Judas 20
20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo

1 Corintios 14:4
4 El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.

El orar en lenguas nos ayuda espiritualmente, nos hace percibir la presencia del Espíritu Santo y nos edifica.

La palabra edificar es la misma que se usa para recargar.

Cuando era niño un amigo vino con la novedad que tenía un recargador de pilas; así que cuando una pila se descargaba íbamos donde él para recargar nuestras pilas.

Lo mismo sucede con el hablar en lenguas; cuando sentimos como que algo nos falta, es tiempo de orar en lenguas y recargarnos del poder de Dios.

El orar en lenguas tiene un valor triple: Nos ayuda a orar por lo que no sabemos; nos ayuda a interceder y nos edifica espiritualmente.

Oremos continuamente en lenguas para estar siempre llenos del poder de Dios.

martes, julio 17, 2007

Las 6 Cosas Más Importantes en la Oración

Número 4
Depende del Espíritu Santo en tu Vida de Oración


Romanos 8:14
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Los hijos de Dios somos guiados por el Espíritu Santo.

Dios quiere que dependamos del Espíritu Santo en cada área de nuestras vidas y eso incluye nuestra vida de oración.

Romanos 8:26-27
26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

El Espíritu Santo nos ayuda a orar de manera eficaz.

A veces no sabemos como o por que orar, por eso necesitamos del Espíritu Santo para que nos enseñe el motivo y la manera en que debemos orar.


Juan 14:15-17
15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.
16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

La palabra Consolador es la palabra griega parakletos (parakletos), que entre otras cosas significa ayudador.

El Espíritu Santo es nuestro ayudador, es quien nos ayuda a tener oraciones exitosas.


Una traducción literal de Romanos 8:26 es esta: “El Espíritu mismo hace intercesión por nosotros en lenguaje que no puede expresarse con lenguaje articulado.”

1 Corintios 14:2,14-15
2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.
14 Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.
15 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.

En el verso 2 vemos que la persona que ora en lenguas esta orando misterios por el Espíritu Santo. Es decir habla por el Espíritu Santo.

Los versos 14 y 15 nos dicen que no debemos conformarnos con orar únicamente intelectualmente; debemos orar también con el Espíritu Santo.


Otro motivo para orar en lenguas lo encontramos en Romanos 8:26, donde dice que no sabemos pedir como conviene. Nosotros no sabemos, pero el Espíritu Santo si lo sabe y quiere ayudarnos a orar correctamente.

Dependamos del Espíritu Santo para poder orar de manera eficaz.

domingo, julio 15, 2007

Las 6 Cosas Más Importantes en la Oración - 2

Número 2

Cree Que Recibes

Marcos 11:24
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

La clave para la respuesta a nuestras oraciones se encuentra en creer que recibimos lo que pedimos antes de verlo.

Muchas personas quieren recibir primero y luego creer; pero jesús nos dijo que debemos hacer todo lo contrario.

Una hermana dijo: “No voy a creer que estoy sana hasta que lo sienta en mi cuerpo.” Un ministro le respondió: “Si ya tiene su sanidad, no es necesario que crea por ella.”

Para poder recibir respuesta a nuestras oraciones debemos creer que Dios ya nos las concedió al momento de hacerlas.


Número 3

Al Orar, Perdona

Marcos 11:25-26
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Si no estamos recibiendo respuesta a nuestras oraciones debemos examinar si estamos caminando en perdón.

La falta de perdón es el mayor obstáculo para nuestra fe. Un corazón rencoroso no recibe respuesta a la oración.

Estaba ministrando a una hermana que tenía artritis y el Señor me dijo que tenía falta de perdón. Cuando le dije esto ella me dijo que nunca había podido perdonar a su esposo, que la había abandonado con dos hijos pequeños, a los cuales ella tuvo que educar y pagar por todos sus gastos.

Cuando ella tomó la decisión de perdonarlo, ella recibió al instante su sanidad.

Si tienes falta de perdón decide caminar en amor y perdonar a la persona que te ofendió, le abrirás la puerta a Dios para que pueda responder tus oraciones.

viernes, junio 01, 2007

Las 6 Cosas más Importantes en la Oración - 1

Las Seis Cosas Más Importantes en la Oración

En esta enseñanza trataremos las seis cosas mas importantes que un creyente debe saber acerca de la oración.

Número 1
Ora al Padre en el Nombre de Jesús

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Cuando Jesús dijo estas palabra, todavía estaba en la tierra. Como aún no había muerto, ni resucitado, de nada le hubiera servido a nadie orar en el nombre de Jesús.

Él estaba hablando de un nuevo día, en el cual sus seguidores podrían orar al Padre en su nombre. Este es el día en el cual vivimos.

Todo lo que le pedimos al Padre en el nombre de Jesús nos lo da para que nuestro gozo sea cumplido.

Nuestro gozo no puede cumplirse si pasamos necesidades o si nuestro cuerpo está enfermo. Nuestro gozo se cumple cuando Dios nos da las cosas que necesitamos, cuando Dios responde nuestras oraciones.

La clave para esto la encontramos en el verso 23: Pedir al Padre en el nombre de Jesús.

sábado, abril 28, 2007

La diferencia entre la sanidad y su manifestación

Conoce la Diferencia entre la Sanidad y la Manifestación de la Sanidad

Muchos creyentes no reciben su sanidad por no darse cuenta de esto. Quieren recibir la manifestación de su sanidad inmediatamente, pero no siempre ocurre así. La Biblia dice que ya somos sanos, pero la manifestación a veces toma un tiempo.

En Marcos 8:22-25 vemos que Jesús tuvo que orar dos veces por un ciego: “Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. Entonces tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, les puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. Él, mirando, dijo: veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos.”

Jesús tuvo que orar dos veces para que el ciego recobrase la vista. La primera vez el ciego pudo ver, pero de manera borrosa. La segunda vez fue cuando recuperó la vista. Fue una sanidad gradual.

En 1988 estaba en la ciudad de Huariaca, en la sierra del Perú; realizando un seminario acerca de sanidad divina de cómo recibirla y como ministrarla a otros.

Un hermano llegó el día lunes con una severa infección en el labio inferior; su labio estaba tan negro que parecía que tuviese brea. Esa noche lo guíe para que crea que recibía su sanidad. Al día siguiente cuando regreso, la mitad del labio estaba negro y la otra rosado. El miércoles llego con el labio totalmente rosado. Su sanidad fue gradual.

El me contó que hacía tres meses que estaba con esa infección, y que aunque había ido a todo tipo de tratamientos y recibido toda clase de medicinas no había mejorado.

El recibir la Palabra de Dios fue lo que trajo sanidad para su vida.

En Lucas 17:11-14 vemos la historia de los diez leprosos: “Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando el los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.”

Los diez leprosos no fueron sanados al instante que Jesús les mando ir; sino mientras iban caminando. Eso fue una sanidad gradual.

Esto me recuerda algo que sucedió en 1987 en mi iglesia local “La Palabra de Fe,” cuando se reunían en Miraflores, en la ciudad de Lima.

Al momento de la oración por sanidad; paso una mujer que tenia un prolapso en el estomago, el tumor era tan grande que parecía que la mujer estaba encinta.

Cuando el pastor le impuso las manos, no se vio ninguna señal física, la mujer volvió a su asiento con el prolapso; quince minutos después termino el culto y ella seguía igual. Se quedo un rato en el local conversando con los hermanos, no había cambios en su cuerpo. Luego la hermana se despidió y se fue a su casa, tal como llegó.

De pronto escuchamos un grito en la calle; como a una cuadra de la iglesia, se le había caído la falda a la hermana. ¿Qué había sucedido? El tumor había desaparecido de su cuerpo; el cuerpo de la hermana estaba normal, y la falda ya no le quedaba.

La hermana fue sanada de manera gradual. La manifestación de su sanidad ocurrió unos cuarenta y cinco minutos después que oraron por ella.

Marcos 11:12-14,20-21 nos explica porque sucede esto: “Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos. Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.”

Pedro estaba asombrado de lo que había pasado; el había visto la higuera el día anterior, y aparentemente nada había pasado. Sin embargo, al día siguiente estaba seca.

¿Qué había sucedido? Que la higuera se había secado desde sus raíces.

Lo mismo sucede con la enfermedad, Dios trata con ella desde las raíces. Por eso es que puede pasar un periodo de tiempo entre el momento que recibimos la sanidad, y el momento que se manifiesta en nuestro cuerpo.

Por eso, no te desanimes si han orado por ti y aparentemente nada ha sucedido. Mantente firme, creyendo que Dios ya te ha sanado.

Recuerda lo que dice Hebreos 6:11-12: “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que nos hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”

Si ya has orado, o han orado por ti, mantente firme, hasta que veas la manifestación de tu sanidad.

jueves, marzo 15, 2007

Porque algunos no sanan - Parte 3

Otro motivo para no recibir sanidad es el no querer ser sanado.

Hace años cuando predicaba en los hospitales, a una joven del grupo, le tocó ministrar a una señora; al orar por ella la mujer empezó a mejorar. Yo la acompañe la siguiente vez, y mientras compartíamos la Palabra, ella decía que prefería morir. Nos dijo que estaba bien la sanidad, pero ella prefería morir; pues, su esposo había fallecido y ella se sentía sola.

Aunque la guiamos a que recibiera a Jesús, nada pudimos hacer por ella; a las pocas semanas partió con el Señor.

No podemos ir en contra de la voluntad de la voluntad de alguien; Dios nos ha dado libertad de elección.

Desde la creación Dios le dio poder de decisión al hombre. En Génesis 2:15-17 dice: “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de el comieres, ciertamente morirás.”

El hombre tenía la decisión de vivir o morir; Dios no iba tomar la decisión por él.

Dios nos respeta, no toma decisiones por nosotros.

En Deuteronomio 30:19 dice: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante de la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida para que vivas tu y tu descendencia.”

El deseo de Dios es que nosotros escojamos la vida; pero El no hará nada en contra de lo que decidamos.

En Marcos 15:16 dice: “El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

Aun en la salvación, Dios le da al hombre la decisión de salvarse. Nosotros somos los que decidimos.

La sanidad divina no es una excepción de esto; Dios no pasará por encima de tu voluntad. Si quieres ser sano lo serás; pero si no quieres, Dios respetara tu voluntad y no hará nada al respecto.

En 1987 en servicio de mitad de semana de la Iglesia La Palabra de Fe (hoy Comunidad Carismática de Lima), llevaron a una mujer ciega que mendigaba en las calles.

Cuando llamaron a la gente que deseaba ser sanada, ella paso adelante. Cuando oraron por ella, al instante fue sanada. Por primera vez en su vida pudo ver; pudo distinguir los colores, ver los rostros alegres de la gente al verla sana.

Pero, también vio otra cosa, miro la lata donde recibía limosnas; posiblemente pensó que iba ha hacer ahora, de que iba a vivir. Luego volvió a mirar a la gente; y de nuevo volvió a mirar su lata. Entonces tomó una decisión, no quiso su sanidad, ella salió del servicio ciega.

Ella tomó una decisión basada en el dinero; no se dio cuenta que el Dios que la había sana era rico para prosperarla; y perdió su sanidad.

Dios es un caballero; el respetará tus decisiones, elige la vida, elige ser sanado.

jueves, marzo 08, 2007

Porque algunos no sanan - Parte 2

Un segundo motivo por el cual la gente no es sanada es por la ignorancia. En Oseas 4:6 dice: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. . . .”

Mucha gente no recibe la sanidad divina porque no sabe que Dios la ofrece en Su Palabra.

Un hermano me contó hace años que cuando empezó a orar por los enfermos no tenía ningún resultado; incluso se le murieron algunos.

Como se sentía desalentado, le pregunto al Señor porque la gente no sanaba, sino todo lo contrario. Dios le dijo que eso sucedía por que el no se tomaba tiempo en explicarles lo que la Biblia decía de la sanidad divina, sino que solamente oraba por la sanidad.

El decidió obedecer al Señor, la siguiente persona por la que fue a orar; le explico primero lo que la Biblia dice acerca de la sanidad; y luego, cuando la fe se levantó en el hombre, le impuso las manos y el enfermo fue sanado.

Desde ese momento tuvo un cambio en su ministerio, empezó a ver la gente sanada. Hoy día es pastor de una iglesia en Lima.

Esto ocurre por lo que dice en Romanos 10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios.” O, como dice un hermano, la fe viene cuando la voluntad de Dios es conocida.

Cuando cambias la ignorancia por el conocimiento, puedes recibir las cosas que Dios tiene para ti.

Esto fue lo que ocurrió en Hechos 14:7-10: “Y allí predicaban el evangelio. Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en el sus ojos, y viendo que tenia fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y el saltó, y anduvo.”

Cuando este hombre supo la voluntad de Dios respecto a su enfermedad; cuando conoció el evangelio, y escuchó acerca de Jesucristo el sanador; entonces la fe se levantó en el y pudo recibir su sanidad.

En Juan 8:31-32 dice: “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en el: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

Al permanecer en la Palabra de Dios; al tomar tiempo para depositarla en nuestro interior; nos volvemos en verdaderos discípulos de Jesús.

Un discípulo es alguien que es enseñado por otro; una persona que recibe, guarda y hace las enseñanzas de su maestro.

Si estamos depositando las enseñanzas de la Palabra de Dios en nuestros corazones, conoceremos la verdad, y la verdad nos hará libres.

Conoceremos lo que Dios piensa de las enfermedades; conoceremos la actitud que tiene respecto a ellas; y, estaremos listos para recibir la sanidad que Dios ha provisto para nosotros.

La cura para la ignorancia es el conocimiento de la Palabra de Dios.

viernes, marzo 02, 2007

Por que algunos no sanan - Parte 1

Aunque Dios ha provisto sanidad divina para todos, sin embargo no todos la reciben.

Incluso en el ministerio de Jesús, no todas las personas recibieron su sanidad.

En Marcos 6:1-6 nos da una clave de porque sucede esto: “Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De donde tiene este estas cosas? ¿Y que sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? ¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa. Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.”

En este pasaje vemos que Jesús no pudo hacer ningún milagro en Nazaret. Notemos que no dice que no quiso, sino dice que no pudo. La incredulidad de la gente impidió que Jesús pudiese hacer milagros.

Otra cosa para notar es que en griego la palabra que se usa para pocos enfermos, significa débiles o con enfermedades menores.

Jesús solo pudo sanar enfermedades menores, cosas como dolores de cabeza, resfriados o similares, debido a la incredulidad de la gente.

Lo mismo sucede hoy, la gente no recibe las bendiciones de Dios debido a su incredulidad.

En 1991 estaba predicando en el balneario de Ancón, al norte de Lima. A la hora de ministrar sanidad, me acerque a dos señores, pues, el Señor me dijo que ambas corrieran alrededor de la plaza donde era la campaña.

Me acerque a la primera y le pregunte que tenia; ella me dijo que artritis. Yo le dije que el Señor me había dicho que ella diese una vuelta alrededor de la plaza. Ella se fue corriendo, y mientras daba la vuelta, fue sanada completamente. Regresó a su asiento sana y sin dolor.

Luego me acerque a la segunda; me dijo que tenía un problema en el corazón. Le dije lo que Dios me había dicho, pero ella me miró y se empezó a sonreír; le volví a repetir, pero ella no quiso. Al final regreso a su asiento enferma. Su incredulidad impidió que Dios pudiera sanarla.

La incredulidad es conocer la voluntad de Dios pero negarse a obedecerla y actuar en ella.

En Hebreos 3:19 vemos que ese fue el motivo por el cual el pueblo de Israel que salió de Egipto no pudo entrar a la tierra prometida: “Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.”

Para que la persona pueda recibir su sanidad, debe pasar de la incredulidad al actuar en la Palabra.

domingo, febrero 25, 2007

Donde se inicia la sanidad, en Dios o en la fe del hombre

Algo que nos ayudará a recibir nuestra sanidad es conocer la diferencia entre las sanidades iniciadas por Dios y las iniciadas por la fe del hombre

Mucha gente no puede ser sanada porque no se da cuenta de la diferencia entre estas dos cosas.

En Juan 5:1-9 vemos un ejemplo de una sanidad iniciada por Dios: “Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda (Misericordia), el cual tiene cinco pórticos. En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo en el estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un hombre que hacia treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta al agua cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.”

Esta sanidad era empezada por Dios; cada cierto tiempo, enviaba un ángel al Estanque de la Misericordia para que moviera el agua, y el primero que se tiraba al estanque era sanado.

Esta sanidad no era iniciada por la fe de alguien, era una expresión pura de la misericordia de Dios.

Esta sanidad no era iniciada por la fe del hombre, era iniciada de forma sobrenatural por Dios.

Los dones de sanidades son manifestaciones sobrenaturales del poder de Dios. En 1 Corintios 12:9,11 dice: “. . . y a otro, dones de sanidades por el mismo espíritu. Pero estas cosas la hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.”

Mucha gente esta esperando que Dios opere siempre de la misma manera.

Piensan que Dios siempre va ha iniciar las cosas siguiendo un patrón.

Si Dios obra de una manera en servicio, piensan que el siguiente hará lo mismo; pero las cosas no son así. Ellos pierden su milagro, esperando que Dios haga lo mismo que hizo antes.

Las cosas no son como nosotros queremos, las cosas ocurren como el Espíritu Santo desea.

En Hebreos 11:6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios. . . .”

Las sanidades no siempre son iniciadas por Dios; por lo general, son iniciadas por la fe de la persona que desea ser sanada.

En Marcos 5:34, Jesús le dijo a la mujer del flujo de sangre, luego de recibir su sanidad: “Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.”

Eso es lo que Dios espera de ti, que te acerques en fe, y recibas lo que ha provisto para ti.

lunes, febrero 19, 2007

Tu Ya Haz Sido Sanado

Ser Sanado

Sabiendo que la Sanidad te Pertenece

El mejor método de recibir sanidad es conocer que la sanidad te pertenece. Colocar en tu corazón Isaías 53:4-5, Mateo 8:17 y 1 Pedro 2:24; donde dice que Jesús tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.

No estoy hablando de conocer estos versos de una manera mental. Eso te serviría tanto como decir “dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis.”

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios.”

La fe viene cuando nosotros estamos colocando la Palabra de Dios en nuestro interior, una y otra vez hasta ser revelada en nuestro espíritu. Continuar colocándola hasta que forme parte de nosotros.

En 1987 estaba jugando fútbol con varios hermanos de la iglesia; yo jugaba de defensa, y en un momento que un delantero venia rápidamente, yo coloque mi pierna para quitarle el balón. Como la venia muy rápido, al golpear nuestras piernas me fracture la rodilla.

Estuve estudiando y proclamando la Palabra, respecto a mi sanidad, durante tres días, pero nada sucedió sino empeore. Así que fui al doctor.

La rodilla había duplicado su tamaño, así que el doctor me puso un yeso en la pierna. Me dijo que debía usarlo por dos semanas, y luego usar una venda elástica por tiempo indefinido; me advirtió, además, que no le echase agua al yeso.

Estuve tres días en mi casa depositando la Palabra de Dios en mi interior, hasta que la fe se formó en mi; en ese momento tuve la fe para sanidad, supe que la sanidad estaba a mi disposición.

Esa noche fui a un servicio; y mientras escuchaba la enseñanza, el Espíritu Santo me dijo: “Si dices que estas san, ¿qué haces con un yeso?”

Así que la mañana siguiente, me metí en la ducha y luche con el yeso durante una hora para poder sacármelo. Cuando logró salir, me di cuenta que mi rodilla estaba completamente sana; todavía continúa así hasta hoy.

En Josué 1:8 dice: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

Eso fue lo que me pasó, continué meditando la Palabra de día y de noche respecto a mi sanidad, hasta que finalmente llegó la fe para ser sanado, y recibí mi sanidad.

Eso es lo que debes hacer, medita en los versos que te ofrecen tu sanidad una y otra vez, hasta que la fe se produzca en tu corazón, y puedas recibir lo que Dios ya te dio.

domingo, febrero 18, 2007

Sanado por los Dones

Recibiendo Sanidad

A través de los Dones de Sanidades

En 1 Corintios 12:9 dice: “. . . y a otro, dones de sanidades por el mismo espíritu.”

Este es un método distinto a los que hemos estudiado; en este método no depende de la fe de la persona sino de Dios.

¿Qué son los dones de sanidades?

Son manifestaciones sobrenaturales del poder sanador de Dios que fluyen de un individuo a otro.

Todas las cosas que recibimos de Dios son dones. Por eso, en cierto sentido toda sanidad es un don; pero no toda sanidad es una manifestación del Espíritu. Las manifestaciones del Espíritu son iniciadas por el Espíritu Santo.

Debemos notar que este pasaje nos habla de dones de sanidades, es decir nos habla en plural. Esto quiere decir que hay un tipo de don para cada enfermedad.

Por ejemplo hay gente que tiene una unción especial para casos de vista, y en sus campañas casi todos los ciegos o gente con problemas de visión son sanados; otros con problemas de huesos, o de tumores, o cualquiera sea la enfermedad.

A veces estos dones vienen acompañados de otros, como la Palabra de Conocimiento (una porción del conocimiento de Dios respecto a eventos pasados o presentes) o el Discernimiento de Espíritus (una visión en el mundo espiritual respecto a los espíritus que sean de Dios, sean humanos, ó del diablo).

En mi ministerio, he visto este don, a través de la Palabra de Conocimiento, muchas veces sabia que parte del cuerpo de la gente estaba mal.

Recuerdo un servicio, cuando era pastor asistente de la iglesia “La Palabra de Fe” de Callao, ciudad portuaria en el Perú.

Estaba empezando una serie de enseñanzas basadas en la sanidad divina; después de la adoración, empecé a sentir las zonas del cuerpo en que la gente estaba enferma, mucha gente fue sanada de diversas enfermedades. Al final de la predica, cuando se hizo el llamado para sanidad, no había ningún enfermo, todos habían sido sanados.

En Hechos 8:5-8 vemos los dones de sanidades en acción en el ministerio de Felipe, el evangelista: “Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad.”

Notemos que aquí dice que las sanidades eran de cojos y paralíticos. Evidentemente Felipe tenía dones de sanidades para las enfermedades específicas de parálisis y cojera.

Los dones de sanidades, son manifestaciones específicas de sanidad, para gente específica, con necesidades especificas, en momentos específicos.

La gran evangelista Kathryn Kuhlman, tenía muchos de estos dones en sus reuniones. Dios le daba palabra específica, acerca de enfermedades que tenia la gente.

Los dones de sanidades, son sanidades que Dios inicia; y ocurren cuando el Espíritu Santo desea.