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martes, mayo 14, 2013

Pensando Como Dios Piensa


Pensando Como Dios Piensa

En Dios hay una clase de vida más alta de la que vivimos, es la vida que Dios preparó para nosotros, pero para llegar a alcanzarla debemos dejar nuestra clase de de vida baja, que está regida por nuestra baja de forma de pensar, entonces cambiemos nuestra forma de pensar por la forma alta de Dios.

Isaías 55:8-11
8  Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos,  ni vuestros caminos mis caminos,  dijo Jehová.
9  Como son más altos los cielos que la tierra,  así son mis caminos más altos que vuestros caminos,  y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10  Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve,  y no vuelve allá,  sino que riega la tierra,  y la hace germinar y producir,  y da semilla al que siembra,  y pan al que come,
11  así será mi palabra que sale de mi boca;  no volverá a mí vacía,  sino que hará lo que yo quiero,  y será prosperada en aquello para que la envié.

¿Cómo es que cambiaremos nuestra forma de pensar baja por la manera alta de pensar de Dios? Por medio de la renovación de nuestra mente.

1 Tesalonicenses 5:23
23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Para entender la renovación de la mente debemos entender la naturaleza tripartita del hombre; el hombre es un espíritu que tiene un alma y vive en un cuerpo.

El espíritu es la parte central del hombre, es el hombre interno, el corazón.

El alma es la parte mental del hombre, su intelecto, sus pensamientos, su voluntad.

El cuerpo es la parte física del hombre, que está regida por los cinco sentidos físicos.

2 Corintios 5:17
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

El día que nacimos de nuevo nuestro espíritu fue salvo pero no el resto de nuestro ser, ahora nos toca hacer algo con el alma y el cuerpo.

1 Pedro 1:9
9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

La palabra griega para fin en este verso es telos, que significa el resultado final de un estado o proceso, dando énfasis en el destino del asunto o de la cosa.

Para salvación, es soteria, que nos habla de un rescate en este verso, de la experiencia presente del poder de Dios para librarnos del pecado; para el creyente esto es equivalente a la santificación.

Este verso no nos habla de la salvación eterna, sino del recate de nuestras almas del presente sistema en el que vivimos.

Efesios 2:1-3
1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Antes de conocer a Jesús nuestra forma de pensar era la manera que tiene el mundo, siguiendo la corriente de este mundo y su estilo de vida. Los patrones que teníamos nos inducían una y otra vez a caminar en pecado.

Efesios 4:17-24
17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Ahora que hemos nacido de nuevo, Dios nos manda a no caminar mas como el mundo lo hace, y la forma de hacer esto es cambiando nuestra forma de pensar, por medio de la renovación de nuestra mente.

martes, mayo 07, 2013

Sobreedificándonos en la Palabra de Dios

Sobreedificándonos en la Palabra de Dios

Hechos 20:32
32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

Hechos 20:32 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
32 Ahora os encomiendo a Dios y a su mensaje de amor; un mensaje que tiene fuerza para que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia prometida.

Hechos 20:32 (Biblia Latinoamericana)
32 Ahora los encomiendo a Dios y a su Palabra portadora de su gracia, que tiene eficacia para edificar sus personas y entregarles la herencia junto a todos los santos.

Hechos 20:32 (Biblia del Pueblo de Dios)
32 Ahora los encomiendo al Señor y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y darles la parte de la herencia que les corresponde, con todos los que han sido santificados.

La Palabra de Dios tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia junto con los santificados, es decir con todos los creyentes.

La palabra griega que se usa para sobreedificar es epoikodomeo que según Vine significa construir sobre, sobreedificar, edificar encima (epi, sobre). 

Esta palabra es la suma de otras tres: epi que significa encima o sobre; oikos que significa una casa; y, domo, una edificación. De ahí podemos ver que epoikodomeo significa construir una casa sobre una edificación.

La Biblia del Pueblo de Dios  nos da la idea más clara cuando dice “construir el edificio”.

Las bases ya fueron colocadas ahora solo debemos construir encima.

1 Corintios 3:10-15
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 
11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 
12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 
13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 
14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 
15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Jesucristo es la base o fundamento sobre el cual debemos pararnos, pero nuestra responsabilidad es edificar encima de Él.

1 Pedro 2:1-5
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 
3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor. 
4 Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 
5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 

Nosotros somos una casa espiritual que debe ser edificada o construida, no es algo que dependa de Dios, sino que es algo que depende de nosotros.

La palabra griega que se usa para desear es epipotheo que significa tener un deseo muy intenso, un deseo muy ardiente.

Es como el deseo de un joven que se enamora por primera vez no puede esperar la hora para poder ver a su amada.

La palabra para crecer es auxano que significa crecimiento, incremento, aumento.

Y salvación es soteria que nos habla de todas las bendiciones concedidas a los hombres en Cristo a través del Espíritu. Es la liberación, preservación y protección del peligro y mal material y temporal.

De ahí podemos ver que si queremos recibir todas las bendiciones de Dios debemos desear ardientemente y meternos a fondo en la Palabra de Dios.

La única manera de crecer y sobreedificarnos es depositar la Palabra de Dios en nuestro interior.

viernes, mayo 03, 2013

La Nueva Creación - Parte 3


Romanos 5:17-19
17  Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte,  mucho más reinarán en vida por uno solo,  Jesucristo,  los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
18  Así que,  como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres,  de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
19  Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores,  así también por la obediencia de uno,  los muchos serán constituidos justos.

Dios envió a Jesucristo para poder justificarnos y de ese modo llegásemos a ser nuevas criaturas.

2 Corintios 5:17-21
17  De modo que si alguno está en Cristo,  nueva criatura es;  las cosas viejas pasaron;  he aquí todas son hechas nuevas.
18  Y todo esto proviene de Dios,  quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo,  y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19  que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo,  no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,  y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20  Así que,  somos embajadores en nombre de Cristo,  como si Dios rogase por medio de nosotros;  os rogamos en nombre de Cristo:  Reconciliaos con Dios.
21  Al que no conoció pecado,  por nosotros lo hizo pecado,  para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Jesucristo, el justo, se hizo pecado para que nosotros pudiésemos se justos y convertirnos en la nueva criatura en Cristo.

Veamos 2 Corintios 5:17 en el Nuevo Testamento de Arcas y Fernández: “El cristiano es un hombre nuevo; lo viejo ha pasado, y una nueva realidad está presente.” La Biblia Amplificada lo pone así: “Por tanto si alguna persona esta [implantada] en Cristo (el Mesías) es una creación (al igual que una nueva criatura); lo viejo [condición moral y espiritual previa] ha pasado, He aquí, ¡lo fresco y nuevo ha llegado!”

El hecho de estar en Cristo nos trajo a una nueva realidad, ya no la antigua en la que vivimos antes sino una totalmente fresca y nueva. Somos una nueva creación en Cristo, la condición moral y espiritual previa ha sido totalmente cambiada.

Colosenses 1:12-13
12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo

1 Pedro 2:9
9  Mas vosotros sois linaje escogido,  real sacerdocio,  nación santa,  pueblo adquirido por Dios,  para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

El hecho de estar en Cristo y ser nueva criaturas provocó un cambio en nuestra posición, vivíamos en el reino de las tinieblas, gobernado por Satanás, pero ahora vivimos en el reino de la luz admirable que es gobernado por Jesucristo.

En Juan 18:36 Jesús le respondió a Pilatos mientras era juzgado: “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.”

Y nosotros por el hecho de ser nuevas criaturas y estar en Cristo tampoco pertenecemos a este mundo.

Filipenses 3:20
20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

Ahora pertenecemos a otro reino totalmente diferente del que vivíamos anteriormente, nuestro documento de identidad es uno totalmente nuevo, porque ahora pertenecemos a Dios,  él no solo es nuestro Dios sino también nuestro Padre.

1 Juan 3:1-2
1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Hemos sido hechos una nueva creación, tenemos un nuevo Padre, pertenecemos a una nueva familia, vivimos en un nuevo reino.

Somos la nueva creación en Cristo.

martes, abril 30, 2013

La Nueva Creación - Parte 2


Volviendo a la creación Dios creó un hombre a su imagen y semejanza, Dios creó un ser espiritual con un alma y un cuerpo físico.

Génesis 2:15-17
15  Tomó,  pues,  Jehová Dios al hombre,  y lo puso en el huerto de Edén,  para que lo labrara y lo guardase.
16  Y mandó Jehová Dios al hombre,  diciendo:  De todo árbol del huerto podrás comer;
17  mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;  porque el día que de él comieres,  ciertamente morirás. 

Dios puso al hombre dentro del huerto con un trabajo y una responsabilidad. Además le dio el libre albedrío, es decir, la responsabilidad y capacidad de decidir su propio destino.

Algunos piensan que el hombre está subordinado a la soberanía de Dios, sujeto a Sus caprichos y sin tener oportunidad de decidir su destino, pero vemos que desde el mismo principio Dios le dio al hombre la opción de elegir.

En Génesis 4:6-7 podemos ver nuevamente como Dios le habló a Caín acerca de la capacidad que tenía de decidir su camino: “Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.”

Dios había acabado de rechazar su ofrenda y aceptado la de Caín, y la amargura había entrado a su corazón, por eso Dios le dijo que el tenía la capacidad de hacer el bien y el mal.

Antes de asesinar a Abel, Caín tuvo la oportunidad de decidir si lo hacía o no, no era una decisión que Dios tomase por él. Caín fue señor de su destino.

Dios le dio también la oportunidad de decidir al pueblo de Israel:

Deuteronomio 30:15-19
15  Mira,  yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien,  la muerte y el mal;
16  porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios,  que andes en sus caminos,  y guardes sus mandamientos,  sus estatutos y sus decretos,  para que vivas y seas multiplicado,  y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.
17  Mas si tu corazón se apartare y no oyeres,  y te dejares extraviar,  y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres,
18  yo os protesto hoy que de cierto pereceréis;  no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais,  pasando el Jordán,  para entrar en posesión de ella.
19  A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros,  que os he puesto delante la vida y la muerte,  la bendición y la maldición;  escoge,  pues,  la vida,  para que vivas tú y tu descendencia.

Israel tenía la oportunidad de decidir entre la vida y la muerte, no era Dios el que debía decidir por ellos, la responsabilidad era de cada uno de ellos.

Lo cierto es que el hombre no quiere tomar su responsabilidad, buscan excusas en frases como: “Era la voluntad de Dios”; “Dios en Su soberanía lo quiso así”; y otras similares, pero la verdad es que cada persona tiene el derecho de decidir su libre albedrío y decidir su destino.

En Juan 8:11 Jesús le dijo a la mujer adúltera: “Vete y no peques más”; es decir, de ahora en adelante depende de ti, la decisión es tuya, tu puedes seguir pecando o dejar de hacerlo.

Fue lo mismo que le dijo en Juan 5:14 al hombre que fue sanado en el estanque de Betesda: “Mira,  has sido sanado;  no peques más,  para que no te venga alguna cosa peor.”

Lo que hagamos ya no depende de Dios sino de nosotros mismos.

En Hechos 17:30-31 Pablo dijo esto en su prédica en Atenas: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”

Es interesante lo que dice aquí de que Dios manda a todos los hombres que se arrepientan. Pero vemos que no todos los hombres le han obedecido. Por medio de Cristo Dios proveyó la salvación a todos los hombres pero ahora depende de los hombres tomar la decisión de aceptarla o rechazarla.

Apocalipsis 3:20 es un versículo que hemos mal usado mucho a la hora de predicarle el evangelio a otros. En realidad se está refiriendo a los miembros de la iglesia de Laodicea, pero el principio es el mismo: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Había personas que iban a oír la voz de Jesús y no le iba a abrir la puerta.

Cuántas veces hemos escuchado de gente que cuando un cobrador toca la puerta de su casa le dicen a sus hijos: “Dile que no estoy.”

Ellos están ejerciendo su libre albedrío para no recibir a la persona en su casa. ¡Eso es libre albedrío!

El hombre tiene la capacidad de elegir su destino.

Pero en Génesis 3 vemos que el hombre, utilizando este libre albedrío, decidió pecar y morir espiritualmente.

Génesis 3:1-6
1  Pero la serpiente  era astuta,  más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho;  la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2  Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3  pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él,  ni le tocaréis,  para que no muráis.
4  Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5  sino que sabe Dios que el día que comáis de él,  serán abiertos vuestros ojos,  y seréis como Dios,  sabiendo el bien y el mal.
6  Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Podemos ver aquí que la mujer fue engañada, pero Adán no lo fue, Adán decidió su propio destino y fue por eso que él murió espiritualmente.

Por eso es que en Romanos 5:2 dice: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” 

Es decir, la muerte pasó a todos los hombres, el hombre fue separado de Dios.

De ahí la necesidad de Dios proveer un medio para que los hombres puedan volver a acercarse a Dios.

lunes, febrero 02, 2009

La Clase de Fe de Dios - Parte 1

Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
- Proverbios 6 : 1 - 2

En Marcos 9:23 Jesús dijo: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible," y en Mateo 17:20: " . . . porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible."

Si podemos creer y decir lo que creemos no habrá nada que nos sea imposible.


Teniendo Una Fe Como La De Dios

Marcos 11:22-23
22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

En la nota al margen del verso 22 de la Versión King James dice: "Tengan la fe de Dios."

Es decir, Jesús nos esta diciendo que debemos tener una fe como la de Dios. E inmediatamente nos dice como es la fe de Dios: Creer en el corazón que será hecho lo que decimos.

Esto se parece a la Ley de la Fe, creer con el corazón y confesarlo con la boca. Es decir, Dios opera a través de la Ley de la Fe. Nosotros debemos hacer lo mismo.


Como Usa Dios Su Fe

HEBREOS 11:3
3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Dios constituyó el universo por medio de palabras. Viendo el relato de la creación en Génesis 1, podemos ver que cada vez que Dios hablo sucedió algo.

GENESIS 1:3,6,7,9,11,14,20,24,26,29
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7 Y fue así.
9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

En este pasaje vemos que Dios habló ocho veces y cada vez que lo hizo sucedió algo. Dios desató su fe por medio de Sus palabras.

jueves, noviembre 15, 2007

7 Razones Para Hablar en Lenguas

Siete Razones Por Las Que Todo Creyente Debería Hablar En Lenguas

Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros

- Primera de Corintios 14:18

Al leer el libro de Corintios lo que más nos salta a los ojos es ver el deseo de los corintos por hablar en lenguas.

Si Pablo habló en lenguas más que ellos, debe haberse despertado hablando en lenguas, irse a la cama hablando en lenguas, y hablar en lenguas entre comidas. Todo el día se la pasaba hablando en lenguas.

Veamos las razones por las que todo creyente debe hablar en lenguas:

Razón 1

Las Lenguas Son La Señal Inicial

Cuando recibimos el Bautismo con el Espíritu Santo hablamos en otras lenguas según el Espíritu nos da las palabras.

Esta es la evidencia o señal inicial de la segunda obra del Espíritu Santo en nosotros.

Hechos 2:4 (RV60)

4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen

Este fue el patrón en el Libro de Hechos, cuando los creyentes eran Bautizados con el Espíritu hablaron en lenguas.

Hechos 10:44-46 (RV60)

44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.

45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.

46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

Los judíos se dieron cuenta que los gentiles habían sido bautizados con el Espíritu Santo porque los oyeron hablar en lenguas.

Pedro contando lo que pasó en la casa de Cornelio en el concilio de Jerusalén dijo lo siguiente:

Hechos 10:44-46 (RV60)

15 Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.

16 Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.

17 Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?

Pedro cuenta que cuando vio que el Espíritu Santo se derramó en la casa de Cornelio tal como sucedió en Pentecostés, es decir, al oírlos hablar en lenguas, se dio cuenta de que habían recibido el Bautismo con el Espíritu Santo.

La forma que podemos saber que una persona ha recibido el Bautismo con el Espíritu Santo es cuando lo oímos hablar en lenguas.

Concluimos que la evidencia inicial de haber recibido el Bautismo con el Espíritu Santo es el hablar en lenguas.

martes, septiembre 25, 2007

La Evidencia del Bautismo Con el Espíritu - 3

El tercer caso fue el apóstol Pablo.
Hechos 9:10-12,17,18
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.
Aquí vemos como Ananás le impuso las manos para que recibiese el Espíritu Santo.

1 Corintios 14:18
18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros.
Es evidente que Pablo habló en lenguas, pues, el dice que hablaba en lenguas mas que los corintios.

viernes, junio 01, 2007

Las 6 Cosas más Importantes en la Oración - 1

Las Seis Cosas Más Importantes en la Oración

En esta enseñanza trataremos las seis cosas mas importantes que un creyente debe saber acerca de la oración.

Número 1
Ora al Padre en el Nombre de Jesús

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Cuando Jesús dijo estas palabra, todavía estaba en la tierra. Como aún no había muerto, ni resucitado, de nada le hubiera servido a nadie orar en el nombre de Jesús.

Él estaba hablando de un nuevo día, en el cual sus seguidores podrían orar al Padre en su nombre. Este es el día en el cual vivimos.

Todo lo que le pedimos al Padre en el nombre de Jesús nos lo da para que nuestro gozo sea cumplido.

Nuestro gozo no puede cumplirse si pasamos necesidades o si nuestro cuerpo está enfermo. Nuestro gozo se cumple cuando Dios nos da las cosas que necesitamos, cuando Dios responde nuestras oraciones.

La clave para esto la encontramos en el verso 23: Pedir al Padre en el nombre de Jesús.

viernes, marzo 02, 2007

Por que algunos no sanan - Parte 1

Aunque Dios ha provisto sanidad divina para todos, sin embargo no todos la reciben.

Incluso en el ministerio de Jesús, no todas las personas recibieron su sanidad.

En Marcos 6:1-6 nos da una clave de porque sucede esto: “Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De donde tiene este estas cosas? ¿Y que sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? ¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa. Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.”

En este pasaje vemos que Jesús no pudo hacer ningún milagro en Nazaret. Notemos que no dice que no quiso, sino dice que no pudo. La incredulidad de la gente impidió que Jesús pudiese hacer milagros.

Otra cosa para notar es que en griego la palabra que se usa para pocos enfermos, significa débiles o con enfermedades menores.

Jesús solo pudo sanar enfermedades menores, cosas como dolores de cabeza, resfriados o similares, debido a la incredulidad de la gente.

Lo mismo sucede hoy, la gente no recibe las bendiciones de Dios debido a su incredulidad.

En 1991 estaba predicando en el balneario de Ancón, al norte de Lima. A la hora de ministrar sanidad, me acerque a dos señores, pues, el Señor me dijo que ambas corrieran alrededor de la plaza donde era la campaña.

Me acerque a la primera y le pregunte que tenia; ella me dijo que artritis. Yo le dije que el Señor me había dicho que ella diese una vuelta alrededor de la plaza. Ella se fue corriendo, y mientras daba la vuelta, fue sanada completamente. Regresó a su asiento sana y sin dolor.

Luego me acerque a la segunda; me dijo que tenía un problema en el corazón. Le dije lo que Dios me había dicho, pero ella me miró y se empezó a sonreír; le volví a repetir, pero ella no quiso. Al final regreso a su asiento enferma. Su incredulidad impidió que Dios pudiera sanarla.

La incredulidad es conocer la voluntad de Dios pero negarse a obedecerla y actuar en ella.

En Hebreos 3:19 vemos que ese fue el motivo por el cual el pueblo de Israel que salió de Egipto no pudo entrar a la tierra prometida: “Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.”

Para que la persona pueda recibir su sanidad, debe pasar de la incredulidad al actuar en la Palabra.

miércoles, febrero 14, 2007

Siendo Sanado Por la Imposición de Manos

La Imposición de Manos

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echaran fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; tomaran en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
- Marcos 16:17-18

Este es el método más común de recibir sanidad divina; y, fue unos de los métodos que Jesús usó más a menudo en su ministerio. Además, es el método que se usa comúnmente en los servicios de la iglesia.

En Lucas 4:40 podemos ver como es que Jesús usaba este método en su ministerio: “Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían sobre él; y él poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.”

Una cosa que podemos notar en el pasaje de Marcos es que todos los que creyentes pueden imponer las manos sobre otros.

En 1988 pertenecí al grupo de evangelismo de mi iglesia (“La Palabra de Fe de Lima,” en Lima); todos los martes, jueves y sábados íbamos al Hospital Rebagliati, el más grande de la ciudad, para orar por los enfermos y predicarles el evangelio.

Para mi fue de una gran bendición ver la cantidad de enfermos que fueron sanados en esos días; además conocí a mi esposa el día que empecé a ir a los hospitales; nos enamoramos mientras veíamos a los enfermos ser sanados por poder de Dios, mientras les imponíamos las manos.

Un caso que recuerdo fue el de una señora, que tenia cerca de 80 años, y estaba en estado de coma; su sobrino que trabajaba en el hospital nos pidió que orásemos por su tía, y nos hizo entrar a la sala donde estaba aunque era un área restringida al publico.

Cuando llegamos, le impusimos las manos a la señora y al instante ella salió del coma, abrió los ojos, y nos preguntó que le había pasado, se creo una conmoción en el hospital, empezaron a llegar los doctores y enfermeras, así que tuvimos que salir del cuarto.

Estando afuera, nos llamó un señor que estaba en el cuarto del costado, para preguntarnos que había pasado. Le contamos lo que sucedió y nos pidió que orásemos por el que no podía mover una pierna, al instante fue sanado, y recibió a Jesús.

Una joven que vio esto, nos dijo que orásemos por ella, ya que tenía un tumor en la rodilla, al imponerle las manos, sentí como el tumor se reducía en mis manos, le predicamos y recibió a Jesús.

Después de eso, llegaron los doctores y nos pidiéramos que nos retirásemos de esa sección del hospital.

Solo éramos creyentes que teníamos un deseo de predicar el evangelio. Algunos estábamos empezando en el ministerio, pero otro grupo nunca estuvo en el ministerio, eran simples creyentes.

Dios quiere usarte, sin importar la edad que tengas.

Cuando era pastor en Talara, un día tuvimos un culto unido con todas las iglesias de la zona; al final llamamos a todas las personas enfermas para que pasen adelante para que los pastores oren por ellas; entre las personas que pasaron, una señora se arrodilló delante de mí la banca en que estaba mi esposa con mi hijo Ricardito, que en esa época tenia un año y medio. Mi hijito al verla, pasó adelante, le impuso las manos en el nombre de Jesús, y la hermana regresó a su asiento gozosa.

Si un niño de año y medio puede ser usado por Dios, tu también puedes imponer las manos sobre los enfermos.

Dios quiere usarte, solo tienes que atreverte, pon las manos sobre los enfermos, y sanaran.

Cuando tú pones las manos sobre un enfermo, se pone en funcionamiento la ley del punto de contacto.

¿En que consiste esta ley? En el momentos que tú pones tu mano sobre el enfermo; tu mano se convierte en un punto de contacto, en el que el enfermo puede desatar su fe para ser sanado.

Es como cuando vimos el método en el que se unge con aceite al enfermo en el nombre de Jesús; el aceite es el punto de contacto, en el cual el enfermo desata su fe.

En la sanidad siempre se requiere de la fe del enfermo; en un menor o mayor grado.

Como vimos antes, en Hebreos 11:6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

No podemos agradar a Dios sin fe; y, para la sanidad por imposición de manos, se junta la fe de dos personas, el que impone las manos y la persona que se acerca para recibir su sanidad.

La Biblia también nos enseña que hay una unción para imponer las manos sobre los enfermos. En Hechos 19:11, en la versión amplificada dice: “Y Dios hacia milagros inusuales y extraordinarios por las manos de Pablo.”

Hay una unción especial para la imposición de manos; un equipo sobrenatural que Dios le da ha algunos ministros para cumplir su ministerio.

En esta unción ocurre la ley de contacto y transmisión, en la cual al momento en que el ministro impone las manos, se desata la unción de Dios para sanidad.

En el enfermo le ocurre lo que le paso a la mujer que tenia el flujo de sangre en Marcos 5:29-33: “Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud dijo: ¿Quién me ha tocado? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quien había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.”

Esta unción se ve principalmente en los evangelistas, parte de su equipo es la unción para imponer las manos para sanidad.

El gran evangelista de principios de siglo Raymond T. Richie decía: “La sanidad es la campana de la iglesia.” Él decía, que en las antiguas plantaciones, a la hora del almuerzo, la cocinera tocaba la campana, y la gente dejaba sus labores y corría hacia el comedor.

La sanidad provoca ese efecto en la iglesia, al enterarse que Dios está sanando a la gente, la gente empieza ha ir para recibir de Dios.

La gente que se acerca a recibir sanidad, por lo general, recibe una descarga del poder sanador y es sanada inmediatamente.

Otra cosa que debemos recordar, es que la sanidad depende también de ti; cuando te acerques para ser sanado, desata tu fe y cree que estás siendo sanado en el momento en que te imponen las manos y oran por ti, y como resultado de eso recibirás tu sanidad.

domingo, enero 07, 2007

Como Cambiar este Año tu Destino 4

Paso 3

Debes Hacer la Palabra de Dios

Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y toco su manto.

Nuestras acciones nos derrotan o nos llevan a la victoria; de acuerdo a ellas recibiremos o estaremos listos para recibir.

Esta mujer se dio cuenta que no era suficiente con oír lo que Jesús estaba haciendo, ni decir continuamente lo que le iba a suceder. Ella debía tomar una acción correspondiente con las cosas que estaba creyendo.

Santiago 2:17
Así también la fe si no tiene obras, es muerta en si misma.

La Biblia amplificada lo cita así: “Así también la fe, si no tiene obras (hechos y acciones de obediencia que la respalden) se ha destituido ella sola de poder (esta inoperativa, muerta).”

Eso mismo me paso hace años cuando jugaba un partido de fútbol. Yo jugaba de defensa, así que tenia que detener a los delanteros rivales, mientras trataba de parar a un delantero de dos metros de altura, que iba directo a nuestro arco, me fracture la rodilla.

Estuve tres días estudiando la Palabra de Dios, diciendo que Jesús era mi sanador, y que estaba sano por las llagas de Jesús. Pero en vez de mejorar iba empeorando, y mi rodilla iba creciendo de día en día, hasta tomar la forma de un puño. Así que fui al doctor.

El doctor me puso un yeso en la pierna y me dijo que junto con la fractura se me había derramado el liquido sinovial, por lo cual debía estar durante dos semanas con el yeso en la pierna y luego de eso, un tiempo indefinido con una venda en la rodilla hasta que me cure.

Estuve tres días con el yeso hablando la palabra de Dios, diciendo que estaba sano por las llagas de Jesús, pero nada sucedía.

Hasta que la noche del tercer día mientras estaba en un servicio el Espíritu Santo me dijo: “Si tu dices que estás sano, ¿qué estás haciendo con un yeso en la pierna?”

Así que la mañana siguiente, hice lo que el doctor me dijo que no debía hacer por ningún motivo, me metí en la ducha y dejé que el agua cayera por una hora, hasta que al fin se salió el yeso, cuando lo hizo, yo estaba completamente sano.

Yo debía hacer algo para que la sanidad viniese a mi vida, tuve que hacer una acción de fe.

Eso fue lo que le paso a Pedro en Lucas 5:4–7; siendo pescador, el sabia que de día no podía pescar, pues por el brillo del sol los peces verían las redes. Por eso le dijo: “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas EN TU PALABRA echaré la red.”

A pesar que el sabia que era algo imposible, Pedro tomó la decisión de actuar conforme a las palabras de Jesús: “Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.”

Pedro recibió la mayor pesca de su vida por actuar en base a lo que Jesús le había dicho.

Otro milagro que vemos es la historia de Elíseo y Naamán en 2 Reyes 5:1–14.

2 Reyes 5:1-14
1 Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.
2 Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán.
3 Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.
4 Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.
5 Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.
6 Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.
7 Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.
8 Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.
9 Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo.
10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.

12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.
13 Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?
14 El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.

Este general victorioso y amado por su rey tenia un problema grave. Sus muchos triunfos y valentía no le habían dado la sanidad que el necesitaba.

En los versos del 9 al 14 vemos que para recibir su sanidad, Naamán tuvo que hacer algo. Tuvo que bañarse siete veces en el Jordán.

Note que Naamán no recibió la sanidad a la primera, ni a la tercera, ni a la sexta vez, tuvo que zambullirse siete veces, tal como le dijo el profeta.

Si quieres recibir algo de Dios, debes tomar la decisión de actuar.