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martes, mayo 14, 2013
Pensando Como Dios Piensa
martes, mayo 07, 2013
Sobreedificándonos en la Palabra de Dios
viernes, mayo 03, 2013
La Nueva Creación - Parte 3
martes, abril 30, 2013
La Nueva Creación - Parte 2
lunes, febrero 02, 2009
La Clase de Fe de Dios - Parte 1
- Proverbios 6 : 1 - 2
En Marcos 9:23 Jesús dijo: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible," y en Mateo 17:20: " . . . porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible."
Si podemos creer y decir lo que creemos no habrá nada que nos sea imposible.
22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
En la nota al margen del verso 22 de la Versión King James dice: "Tengan la fe de Dios."
Es decir, Jesús nos esta diciendo que debemos tener una fe como la de Dios. E inmediatamente nos dice como es la fe de Dios: Creer en el corazón que será hecho lo que decimos.
Esto se parece a la Ley de la Fe, creer con el corazón y confesarlo con la boca. Es decir, Dios opera a través de la Ley de la Fe. Nosotros debemos hacer lo mismo.
3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
Dios constituyó el universo por medio de palabras. Viendo el relato de la creación en Génesis 1, podemos ver que cada vez que Dios hablo sucedió algo.
GENESIS 1:3,6,7,9,11,14,20,24,26,29
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7 Y fue así.
9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
En este pasaje vemos que Dios habló ocho veces y cada vez que lo hizo sucedió algo. Dios desató su fe por medio de Sus palabras.
jueves, noviembre 15, 2007
7 Razones Para Hablar en Lenguas
Siete Razones Por Las Que Todo Creyente Debería Hablar En Lenguas
Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros
- Primera de Corintios 14:18
Al leer el libro de Corintios lo que más nos salta a los ojos es ver el deseo de los corintos por hablar en lenguas.
Si Pablo habló en lenguas más que ellos, debe haberse despertado hablando en lenguas, irse a la cama hablando en lenguas, y hablar en lenguas entre comidas. Todo el día se la pasaba hablando en lenguas.
Veamos las razones por las que todo creyente debe hablar en lenguas:
Razón 1
Las Lenguas Son La Señal Inicial
Cuando recibimos el Bautismo con el Espíritu Santo hablamos en otras lenguas según el Espíritu nos da las palabras.
Esta es la evidencia o señal inicial de la segunda obra del Espíritu Santo en nosotros.
Hechos 2:4 (RV60)
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen
Este fue el patrón en el Libro de Hechos, cuando los creyentes eran Bautizados con el Espíritu hablaron en lenguas.
Hechos 10:44-46 (RV60)
44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.
Los judíos se dieron cuenta que los gentiles habían sido bautizados con el Espíritu Santo porque los oyeron hablar en lenguas.
Pedro contando lo que pasó en la casa de Cornelio en el concilio de Jerusalén dijo lo siguiente:
Hechos 10:44-46 (RV60)
15 Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.
16 Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.
17 Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?
Pedro cuenta que cuando vio que el Espíritu Santo se derramó en la casa de Cornelio tal como sucedió en Pentecostés, es decir, al oírlos hablar en lenguas, se dio cuenta de que habían recibido el Bautismo con el Espíritu Santo.
La forma que podemos saber que una persona ha recibido el Bautismo con el Espíritu Santo es cuando lo oímos hablar en lenguas.
Concluimos que la evidencia inicial de haber recibido el Bautismo con el Espíritu Santo es el hablar en lenguas.
martes, septiembre 25, 2007
La Evidencia del Bautismo Con el Espíritu - 3
Hechos 9:10-12,17,18
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.Aquí vemos como Ananás le impuso las manos para que recibiese el Espíritu Santo.
1 Corintios 14:18Es evidente que Pablo habló en lenguas, pues, el dice que hablaba en lenguas mas que los corintios.
18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros.
viernes, junio 01, 2007
Las 6 Cosas más Importantes en la Oración - 1
Las Seis Cosas Más Importantes en la Oración
En esta enseñanza trataremos las seis cosas mas importantes que un creyente debe saber acerca de la oración.
Número 1
Ora al Padre en el Nombre de Jesús
Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
Cuando Jesús dijo estas palabra, todavía estaba en la tierra. Como aún no había muerto, ni resucitado, de nada le hubiera servido a nadie orar en el nombre de Jesús.
Él estaba hablando de un nuevo día, en el cual sus seguidores podrían orar al Padre en su nombre. Este es el día en el cual vivimos.
Todo lo que le pedimos al Padre en el nombre de Jesús nos lo da para que nuestro gozo sea cumplido.
Nuestro gozo no puede cumplirse si pasamos necesidades o si nuestro cuerpo está enfermo. Nuestro gozo se cumple cuando Dios nos da las cosas que necesitamos, cuando Dios responde nuestras oraciones.
La clave para esto la encontramos en el verso 23: Pedir al Padre en el nombre de Jesús.
viernes, marzo 02, 2007
Por que algunos no sanan - Parte 1
Incluso en el ministerio de Jesús, no todas las personas recibieron su sanidad.
En Marcos 6:1-6 nos da una clave de porque sucede esto: “Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De donde tiene este estas cosas? ¿Y que sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? ¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa. Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.”
En este pasaje vemos que Jesús no pudo hacer ningún milagro en Nazaret. Notemos que no dice que no quiso, sino dice que no pudo. La incredulidad de la gente impidió que Jesús pudiese hacer milagros.
Otra cosa para notar es que en griego la palabra que se usa para pocos enfermos, significa débiles o con enfermedades menores.
Jesús solo pudo sanar enfermedades menores, cosas como dolores de cabeza, resfriados o similares, debido a la incredulidad de la gente.
Lo mismo sucede hoy, la gente no recibe las bendiciones de Dios debido a su incredulidad.
En 1991 estaba predicando en el balneario de Ancón, al norte de Lima. A la hora de ministrar sanidad, me acerque a dos señores, pues, el Señor me dijo que ambas corrieran alrededor de la plaza donde era la campaña.
Me acerque a la primera y le pregunte que tenia; ella me dijo que artritis. Yo le dije que el Señor me había dicho que ella diese una vuelta alrededor de la plaza. Ella se fue corriendo, y mientras daba la vuelta, fue sanada completamente. Regresó a su asiento sana y sin dolor.
Luego me acerque a la segunda; me dijo que tenía un problema en el corazón. Le dije lo que Dios me había dicho, pero ella me miró y se empezó a sonreír; le volví a repetir, pero ella no quiso. Al final regreso a su asiento enferma. Su incredulidad impidió que Dios pudiera sanarla.
La incredulidad es conocer la voluntad de Dios pero negarse a obedecerla y actuar en ella.
En Hebreos 3:19 vemos que ese fue el motivo por el cual el pueblo de Israel que salió de Egipto no pudo entrar a la tierra prometida: “Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.”
Para que la persona pueda recibir su sanidad, debe pasar de la incredulidad al actuar en la Palabra.
miércoles, febrero 14, 2007
Siendo Sanado Por la Imposición de Manos
- Marcos 16:17-18
En Lucas 4:40 podemos ver como es que Jesús usaba este método en su ministerio: “Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían sobre él; y él poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.”
Una cosa que podemos notar en el pasaje de Marcos es que todos los que creyentes pueden imponer las manos sobre otros.
En 1988 pertenecí al grupo de evangelismo de mi iglesia (“
Para mi fue de una gran bendición ver la cantidad de enfermos que fueron sanados en esos días; además conocí a mi esposa el día que empecé a ir a los hospitales; nos enamoramos mientras veíamos a los enfermos ser sanados por poder de Dios, mientras les imponíamos las manos.
Un caso que recuerdo fue el de una señora, que tenia cerca de 80 años, y estaba en estado de coma; su sobrino que trabajaba en el hospital nos pidió que orásemos por su tía, y nos hizo entrar a la sala donde estaba aunque era un área restringida al publico.
Cuando llegamos, le impusimos las manos a la señora y al instante ella salió del coma, abrió los ojos, y nos preguntó que le había pasado, se creo una conmoción en el hospital, empezaron a llegar los doctores y enfermeras, así que tuvimos que salir del cuarto.
Estando afuera, nos llamó un señor que estaba en el cuarto del costado, para preguntarnos que había pasado. Le contamos lo que sucedió y nos pidió que orásemos por el que no podía mover una pierna, al instante fue sanado, y recibió a Jesús.
Una joven que vio esto, nos dijo que orásemos por ella, ya que tenía un tumor en la rodilla, al imponerle las manos, sentí como el tumor se reducía en mis manos, le predicamos y recibió a Jesús.
Después de eso, llegaron los doctores y nos pidiéramos que nos retirásemos de esa sección del hospital.
Solo éramos creyentes que teníamos un deseo de predicar el evangelio. Algunos estábamos empezando en el ministerio, pero otro grupo nunca estuvo en el ministerio, eran simples creyentes.
Dios quiere usarte, sin importar la edad que tengas.
Cuando era pastor en Talara, un día tuvimos un culto unido con todas las iglesias de la zona; al final llamamos a todas las personas enfermas para que pasen adelante para que los pastores oren por ellas; entre las personas que pasaron, una señora se arrodilló delante de mí la banca en que estaba mi esposa con mi hijo Ricardito, que en esa época tenia un año y medio. Mi hijito al verla, pasó adelante, le impuso las manos en el nombre de Jesús, y la hermana regresó a su asiento gozosa.
Si un niño de año y medio puede ser usado por Dios, tu también puedes imponer las manos sobre los enfermos.
Dios quiere usarte, solo tienes que atreverte, pon las manos sobre los enfermos, y sanaran.
Cuando tú pones las manos sobre un enfermo, se pone en funcionamiento la ley del punto de contacto.
¿En que consiste esta ley? En el momentos que tú pones tu mano sobre el enfermo; tu mano se convierte en un punto de contacto, en el que el enfermo puede desatar su fe para ser sanado.
Es como cuando vimos el método en el que se unge con aceite al enfermo en el nombre de Jesús; el aceite es el punto de contacto, en el cual el enfermo desata su fe.
En la sanidad siempre se requiere de la fe del enfermo; en un menor o mayor grado.
Como vimos antes, en Hebreos 11:6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
No podemos agradar a Dios sin fe; y, para la sanidad por imposición de manos, se junta la fe de dos personas, el que impone las manos y la persona que se acerca para recibir su sanidad.
Hay una unción especial para la imposición de manos; un equipo sobrenatural que Dios le da ha algunos ministros para cumplir su ministerio.
En esta unción ocurre la ley de contacto y transmisión, en la cual al momento en que el ministro impone las manos, se desata la unción de Dios para sanidad.
En el enfermo le ocurre lo que le paso a la mujer que tenia el flujo de sangre en Marcos 5:29-33: “Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud dijo: ¿Quién me ha tocado? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quien había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.”
Esta unción se ve principalmente en los evangelistas, parte de su equipo es la unción para imponer las manos para sanidad.
El gran evangelista de principios de siglo Raymond T. Richie decía: “La sanidad es la campana de la iglesia.” Él decía, que en las antiguas plantaciones, a la hora del almuerzo, la cocinera tocaba la campana, y la gente dejaba sus labores y corría hacia el comedor.
La sanidad provoca ese efecto en la iglesia, al enterarse que Dios está sanando a la gente, la gente empieza ha ir para recibir de Dios.
La gente que se acerca a recibir sanidad, por lo general, recibe una descarga del poder sanador y es sanada inmediatamente.
Otra cosa que debemos recordar, es que la sanidad depende también de ti; cuando te acerques para ser sanado, desata tu fe y cree que estás siendo sanado en el momento en que te imponen las manos y oran por ti, y como resultado de eso recibirás tu sanidad.
domingo, enero 07, 2007
Como Cambiar este Año tu Destino 4
Paso 3
Debes Hacer
Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y toco su manto.
Nuestras acciones nos derrotan o nos llevan a la victoria; de acuerdo a ellas recibiremos o estaremos listos para recibir.
Esta mujer se dio cuenta que no era suficiente con oír lo que Jesús estaba haciendo, ni decir continuamente lo que le iba a suceder. Ella debía tomar una acción correspondiente con las cosas que estaba creyendo.
Santiago 2:17
Así también la fe si no tiene obras, es muerta en si misma.
Eso mismo me paso hace años cuando jugaba un partido de fútbol. Yo jugaba de defensa, así que tenia que detener a los delanteros rivales, mientras trataba de parar a un delantero de dos metros de altura, que iba directo a nuestro arco, me fracture la rodilla.
Estuve tres días estudiando
El doctor me puso un yeso en la pierna y me dijo que junto con la fractura se me había derramado el liquido sinovial, por lo cual debía estar durante dos semanas con el yeso en la pierna y luego de eso, un tiempo indefinido con una venda en la rodilla hasta que me cure.
Estuve tres días con el yeso hablando la palabra de Dios, diciendo que estaba sano por las llagas de Jesús, pero nada sucedía.
Hasta que la noche del tercer día mientras estaba en un servicio el Espíritu Santo me dijo: “Si tu dices que estás sano, ¿qué estás haciendo con un yeso en la pierna?”
Así que la mañana siguiente, hice lo que el doctor me dijo que no debía hacer por ningún motivo, me metí en la ducha y dejé que el agua cayera por una hora, hasta que al fin se salió el yeso, cuando lo hizo, yo estaba completamente sano.
Yo debía hacer algo para que la sanidad viniese a mi vida, tuve que hacer una acción de fe.
Eso fue lo que le paso a Pedro en Lucas 5:4–7; siendo pescador, el sabia que de día no podía pescar, pues por el brillo del sol los peces verían las redes. Por eso le dijo: “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas EN TU PALABRA echaré la red.”
A pesar que el sabia que era algo imposible, Pedro tomó la decisión de actuar conforme a las palabras de Jesús: “Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.”
Pedro recibió la mayor pesca de su vida por actuar en base a lo que Jesús le había dicho.
Otro milagro que vemos es la historia de Elíseo y Naamán en 2 Reyes 5:1–14.
2 Reyes 5:1-14
1 Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.
2 Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán.
3 Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.
4 Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.
5 Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.
6 Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.
7 Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.
8 Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.
9 Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo.
10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.
12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.
13 Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?
14 El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.
Este general victorioso y amado por su rey tenia un problema grave. Sus muchos triunfos y valentía no le habían dado la sanidad que el necesitaba.
En los versos del 9 al 14 vemos que para recibir su sanidad, Naamán tuvo que hacer algo. Tuvo que bañarse siete veces en el Jordán.
Note que Naamán no recibió la sanidad a la primera, ni a la tercera, ni a la sexta vez, tuvo que zambullirse siete veces, tal como le dijo el profeta.
Si quieres recibir algo de Dios, debes tomar la decisión de actuar.