En esta página queremos compartirte la buena Palabra de Dios y ayudarte a vivir una vida en victoria. Siéntete libre de escribirnos y comentar acerca de las enseñanzas que encuentres aquí.
viernes, marzo 01, 2013
Como Sobreedificarnos en la Palabra de Dios
1 Corintios 3:10-15
1 Pedro 2:1-5
Efesios 1:3
Como vimos en Hechos 20:32: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia,
que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los
santificados.” Es decir, la Palabra tiene poder para sobreedificarnos pero
somos nosotros los que debemos hacer algo.
Juan 1:1,14
1 Juan 1:1
Números 23:19
Santiago 1:16-17
Hebreos 13:8
viernes, febrero 22, 2013
Cuatro Grandes Palabras
viernes, abril 22, 2011
No es obra nuestra, sino el inmerecido favor de Dios
No es obra nuestra, sino el inmerecido favor de Dios
Por joseph PrincePor desdicha el mundo, e incluso algunos cristianos, no entienden lo que significa depender de Jesús. Por ejemplo, hay quienes piensan que Joseph Prince de alguna manera logró que la Iglesia Nueva Creación creciera de ciento cincuenta miembros a más de diecinueve mil por medio de alguna estrategia inteligente o uno de esos planes de crecimiento a diez años. Un compatriota pionero cristiano, ya mayor, me preguntó hace tiempo qué era lo que hacía yo para que la iglesia creciera. Le contesté que todo era por gracia, por el inmerecido favor de Dios. Y me respondió: "Sí, sí, ya sé que es por gracia pero, de veras, ¿qué es lo que estás haciendo?".
Por desdicha, en muchos círculos cristianos la "gracia" se ha convertido en una palabra de esas que se repiten porque si. Verás, la gente está muy ocupada "haciendo" y quieren saber qué es lo que estás haciendo para obtener los resultados que ven. Lo que este libro busca es animarte a que ya no te concentres en lo que estás haciendo sino en mirar a Cristo. Deja de tratar de merecer las bendiciones de Dios y empieza a depender del inmerecido favor de Jesús para que te vaya bien en la vida. Cuando dejes de hacer y empieces a depender de su divino favor, créeme que comenzarás a experimentar el tipo de resultados que produce Jesús.
De la misma manera, mientras escribo esto creo que obtendrás los resultados que produce Jesús. No quiero que leas lo que yo tengo que decirte sino que recibas lo que creo que Jesús ha puesto en mi corazón para ti. Soy solo un señalador, y escribo este libro ¡para señalarte a la persona de Cristo! Es su presencia manifiesta, su glorioso poder obrando en tu corazón y por medio de tus manos, lo que hará que todo lo que toques prospere con el tipo de resultados que produce Cristo al punto que hasta tu crítico más duro tendrá que llegar a la conclusión de que el Señor está contigo y hace que todo te vaya bien.
Amado amigo, amada amiga: deja ya de mirar las circunstancias que te rodean, o la posición en que estás. Si tu empleador es creyente o no, eso no importa. Jesús puede hacer que prospere TODO lo que haces, si dependes de su inmerecido favor en tu trabajo. Créeme que cuando eso empiece a suceder, tu empleador va a levantar la mirada y notará que hay algo especial en ti. ¡Te destacarás de entre la multitud! Recuerda que el mismo Señor que estuvo con José hoy está contigo. Su nombre es Jesús y como Él está contigo, ¡puedes esperar éxito en todo lo que hagas!
Por ejemplo, si te ponen al frente de un proyecto de ventas, cree que tu equipo de vendedores logrará niveles que nadie alcanzó antes en la historia de tu compañía. Cuando revises las finanzas de una empresa, cree que hallarás formas legales de ayudar a tu compañía a ahorrar en gastos operativos, aumentando su flujo de dinero como nunca en su historia. Cuando te pongan a desarrollar negocios, cree que Jesús hará que se te abran puertas que antes estuvieron cerradas para tu empresa, y todo por su inmerecido favor. Quizá tu empresa sea solo un pequeño emprendimiento informático en Silicon Valley, pero por alguna razón, los muchachos importantes de Microsoft, IBM y Oracle te tienen en gran estima. No saben por qué, pero hay algo especial en ti que hace que busquen cómo poder colaborar contigo ¡al punto que tendrás opciones para elegir!
Eso, amigo o amiga, es el inmerecido favor de Dios en acción. En el plano natural, tal vez no tengas calificaciones o experiencia, ¡pero recuerda que también tu falta de calificaciones existe en el plano de lo natural! Porque tú, amado amigo o amada amiga, vives y operas en el plano de lo sobrenatural. El Señor Jesús está contigo cien por cien. Eres una persona próspera a los ojos del Señor y si dependes de Él, el Señor hará que todo lo que tus manos toquen prospere.
tomado de vidacristiana.com
sábado, junio 05, 2010
Como Evangelizar Eficazmente - Parte 1
Somos embajadores de Cristo
2 Corintios 5:17-21
17De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Como creyenes somos embajadores de Cristo, tenemos una comisiòn que nos ha sido dada que es el ministerio de la reconciliación.
Su comisión dada por Dios (2 Corintios 5.18–21)
Hemos visto tres motivos que controlaban la vida y ministerio de Pablo; su confianza en el cielo, su preocupación por agradar a Cristo y su exigencia de amor. Había un cuarto motivo: la comisión que Pablo había recibido de Dios. ¡Pablo era un embajador de Cristo! Su mensaje era de paz: Dios había pagado el precio por el pecado; Dios no estaba en guerra contra los pecadores; los pecadores ahora podían creer y ser salvos. ¡Qué tremendo mensaje! Considere algunos hechos en cuanto a los embajadores.(1) Los embajadores son escogidos y Cristo había escogido a Pablo para ser su representante. Pablo no se representaba a sí mismo (véase 4.5). Su mensaje era el evangelio que Cristo le encomendó (1 Ts 2.4). Su meta era agradar a Cristo y ser fiel a la tarea que se le dio.(2) A los embajadores se les protege. Un embajador debe ser ciudadano de la nación que representa, y Pablo (como lo es todo cristiano) era un ciudadano del cielo (véase Flp 3.20). La nación suple a sus embajadores de todo lo necesario y está lista para protegerlos. De la misma manera Cristo suplió toda necesidad de Pablo y estuvo con él en toda crisis.(3) A los embajadores se les considera responsables. Los embajadores representan a sus países y dicen lo que se les instruye. Saben que un día deben rendir cuenta de su trabajo.(4) A los embajadores se les llama de regreso si se declara guerra. Dios todavía no ha declarado guerra a este perverso mundo, pero un día lo hará. Hay un día venidero de la ira (1 Ts 1.10) que juzgará a los malos, pero los cristianos serán llevados a su hogar antes de que llegue ese día (1 Ts 5.1–10). La Iglesia, los embajadores de Dios, no atravesarán la tribulación.El mensaje de la iglesia de hoy es de reconciliación: Dios reconcilió al mundo consigo mismo por Cristo en la cruz y está dispuesto a salvar a todos los que confían en su Hijo. Nuestro mensaje no es de reforma social (aunque el evangelio transforma vidas, Tit 2.11–15); el nuestro es un mensaje de regeneración espiritual. Representamos a Cristo al invitar al perdido a que le reciba. ¡Qué privilegio... qué responsabilidad!Todos los creyentes son embajadores, sea que aceptemos la comisión o no. «Como el Padre me envió, así también yo os envío», dijo Cristo (Jn 20.21). Asegurémonos de que nuestro mensaje, métodos y motivos sean los correctos, de modo que nuestra obra pueda ser duradera y resista la prueba de fuego cuando estemos ante Él.Wiersbe, Warren W.: Bosquejos Expositivos De La Biblia : Antiguo Y Nuevo Testamento. electronic ed. Nashville : Editorial Caribe, 2000, c1995
Debemos tomar nuestro lugar aquí en la tierra como embajadores de Cristo ya que estamos representando a Cristo debido a la comisiòn que nos ha sido encomendada.
sábado, febrero 07, 2009
La Clase de Fe de Dios - Parte 3
En Efesios 5:1 dice: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.”

Cuando Ricardito, mi hijo mayor, tenía tres años, empezamos la escuela dominical para niños. Las maestras nos contaron que Ricardito se había parado en una silla y se había puesto a predicar, pues quería hacer lo que su papá hacía siempre en los servicios.
Así son los niños, siempre imitan a sus padres.
Eso es lo que nos dice este pasaje; debemos imitar a Dios, tal como un niño imita a su papá. Debemos hablar como Dios habla, y debemos hacer lo que Dios hace; debemos convertirnos en sus imitadores.
En 2 Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.” En este pasaje vemos la característica del espíritu de fe: Cree y Habla. Si tu quieres tener el espíritu de fe debes creer y hablar la Palabra de Dios.
En Romanos 10:10 vemos como actuar en la clase de fe de Dios: creer con el corazón y confesarlo con la boca.
Es muy interesante en la historia de la mujer que tenía el flujo de sangre (Marcos 5:25-34), que ella estaba diciendo continuamente: “Si tan solo toco su manto seré sana, si tan solo toco su manto seré sana, Si tan solo toco su manto seré sana.” Ella tenía el espíritu de fe, e iba diciendo esto una y otra vez, hasta que la fe se levantó para recibir su milagro, fue tocó su manto, y recibió la sanidad que había estado declarando con sus palabras. Ahí está el secreto de su sanidad: sus palabras.
Si tu crees lo que la Palabra de Dios dice, y empiezas a confesarlo con tu boca, tendrás las cosas que deseas recibir de Dios.